La llamaba abuelita, y así la llamaré siempre.
y amé mucho cada instante que la vida me regaló con usted abuelita por ahí cerca.
esos comentarios que me hacían sentir linda, con la preocupación por mi, así fuera un momentico.
Porque escuchaba mis historias y me contaba unas cuantas.
Mi último recuerdo es precioso, desde el balcón respondió mis besos en el aire, con una sonrisa y un adiós.
Salut abuelita! Descansa, y cuidanos a todos desde arriba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario