sábado, 1 de mayo de 2010

otra mañana interrumpida.

Espía, soy una espía de cada movimiento, de cada palabra que interrumpo en el momento justo en el que sale de tu boca, lo que no me sea dicho lo leo. Una espía que decidió, creer en lo que ve, no imaginar, no ilusionarse, creer en lo que pasa en lo que escucha en lo que puede tocar y ver. Nada de sentir cosas que no son propias, creer en lo que no sucede.
Espía que interroga a muerte para calmar la insatisfacción crónica de su vida diaria. Espía de ti. Del amor mío.
Una espía que presiente que su misión esta por acabar; que a decido dejar el camino que sigue para hacer el propio. Una espía a la que el amor dio una lección. No creer en palabras fáciles de pronunciar, no esperar mas a que sea como se sueña. No ilusionarse, vivir el día de hoy, sentir lo que hoy y no pensar en el mañana de nadie mas.

Ni morir viendo el rostro de nadie, morir con vos, y feliz de eso!

No hay comentarios:

Publicar un comentario